Veo tu rostro en el fondo,
la taza ya vacía de café
apurado,
veo el rostro de la vez primera,
del amor inmediato,
mi amor
Tus ojos,
tornasol
iluminando de verdes la tarde,
tus labios, promesas,
tu frente, claridad,
espejo iluminado
Manos, ensueño de tejidos
navegando ríos de trabajo,
y niños, los nuestros,
desafío pleno tus senos
y sonrisa,
toda tu sonrisa
Tantos días gestados
en sueños,
noches gastadas
acertijos de café
insomnios acunados en
esperas
Hoy pasaron mil años,
y ahí está la taza,
su fondo, siempre,
de cada mañana y noche,
mía,
bebiendo hasta el fín
el café, hijo de tus manos,
tus ojos,
tus senos, y pronta
tu sonrisa |