Entre sueños
hay tantas formas de amar...
El viento así lo dispone,
quiere dejarme intruso
en la penumbra de tu alcoba,
y me deposita lento, suave,
en el lecho tibio donde descansas.
Soy hijo del viento y obedezco sus designios,
soy un viajero de la noche
que estremece tu refugio
Todo nace cuando duermes,
tu respiración gesta y enciende,
estrellas naciendo perdidas
en las galaxias de tus ojos
cerrados, ausentes de mis ojos
que velan tu creación.
Desnudo, uno a uno,
todos tus silencios,
acaricio la suave trama
de los pétalos en tu pecho,
me encanto con tus encantos
y penetro en tus sueños
Desato, uno a uno,
los nudos que te ligan
al pasado, esa trampa,
margaritas deshojadas
en pos de la respuesta
que no llegó a ver la luz.
Adivino tus ayeres para
molerlos en un blanco mortero,
porcelana ávida de tu piel,
polvo de los tiempos, cenizas
y fatigas sugieren sombras
mas negras que la noche misma
Provoco remolinos en tu cabellera
quiero aniquilar la pesadilla,
rozo con los míos tus labios,
dibujo tu sonrisa, y te sostengo
en el trance iniciático de soñar
que tu mundo cambia en ese beso,
ahora, eres amada…
Ya me está llevando el padre viento,
asoma el primer rayo del día,
el hijo de la noche se retira.
Despertarás nueva, todo en ti es brisa,
el alma ligera emprenderá el vuelo
y allá, en lo alto, sentirás en lo hondo
del pecho, como se abre el cofrecillo,
como alienta una nostalgia, la de un amor
fugaz y profundo, del que no tienes más recuerdo
que una guirnalda de flores frescas
que alguien te dejó en ofrenda
y volverás a sonreír…y a soñar |