Poemas breves
Matinal
Inundaste de asombros mis pupilas,
regocijaste en sabores mi paladar,
ahora, he tragado mi propia lengua
y tengo los ojos ciegos de ausencia
Nocturno
Cuando el silencio y la sombra cubrían
el éxtasis flagrante de los cuerpos,
abrió la luna su manto de plata
y la noche estalló en ardientes soles
La brisa
Tímida luz de invierno,
asoma la brisa en mi ventana,
tomo feliz su caricia helada,
que ella sabrá como besarte
Hechizo
Rodó en la suave colina del vientre
hasta el confín de los edenes,
probó del fruto prohibido
y en un gemido, ella lo hechizó
Cuando yo no exista
Una noche de luna llena en el estío,
durmiendo desnuda, centro del lecho,
soñarás que dos ríos de lava ardiente
nacen en las cumbres de tus senos.
Sabrás que el volcán durmiente que enterré en tu pecho,
desangra urgente su fervor, enhiesto en versos,
escribiendo en rojo vivo sobre colcha verde
los amores que supimos… los nuestros |