Quiero caminar
Quiero caminar, como al descuido,
un empedrado desparejo y amigo,
quiero volver a sentir en los pies
la caricia ruda de cada adoquín,
contándome la vida y el destino
a cada vuelta de esquina.
Quiero volver al barrio aquel,
coto de malandras y estropeados,
donde el trabajo y el afán
nunca alcanzaron,
donde los sueños como las flores
marchitaron secos la esperanza vana.
Quiero llegar al almacén y ver
dos curdas aguantando el estaño,
mientras la fonola repite como un eco
el lerdo rezongo de un fueye nocturnal,
clavando su daga de hastío arrabalero
en el corazón del suburbio desmayado
Quiero beber el desastre hecho ginebra,
bailar un tango que termine
por ahogar todo vestigio de razón;
y en el amago de un ocho mentirme
que te tengo en mis brazos,
que nunca te fuiste
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