Comienzo a percibir
Comienzo a percibir
tus íntimos rumores,
cuando abrazando tu reposo,
luego del juego y la plétora del amor,
se develan como en sueños
los que ayer fueran misterios,
cobran vuelo en mi mente
desplegando tus encantos
de mujer.
Sus trinos me graban la armonía
de esa fragilidad que es tu fuerza,
entonces mi alma, recobra felicidad,
el bien tan remoto.
La tibieza en tu cuerpo, el perfume de tu pelo,
la suave línea de tu espalda,
son los dones que atesoro y guardo,
para el solitario momento de adorarte
en el silencio de mi cuarto,
cuando recuerdo el abrazo del después,
cuando comienzo a percibir por fin,
cual es el modo de ciertamente amarte. |