Vigilia del caminante
Que inmensa es la distancia
cuando se trata de ausencias,
que mansas las soledades
cuando el sueño no te habita,
arde en besos tu vigilia
y el camino te reclama
que tristes son los caminos
cuando no se encuentra aquello,
que puso tus pies en marcha,
piedra que rueda buscando otra piedra,
sed de beber del cántaro,
que de tanto negar se niega
no te apenes caminante
tu horizonte miente ¡nunca!
sigan tus pasos oblicuos
ese marchar vacilante,
sigan tus ojos cerrados
mientras sueñas que te sueñan
si la aurora se te antoja
despropósito de luz,
que no te ciegue la aurora,
que permanezcas tu noche,
que en lo oscuro se camina
cuando su flor no perfuma
¡que líquidos son tus pasos!
cuando la huella es de llanto,
la noche eterna, es tu noche,
como eterna la esperanza
sigue viajero, en tu ruta,
soñando que ella te aguarda,
cada paso es un abrazo,
y el cansancio no te alcanza,
si hay promesa de su boca,
para tu amor, no hay distancias. |